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Mito: la cercanía a antenas de telefonía móvil celular afecta la salud

Realidad: a la fecha, acorde con los estudios reconocidos por la Organización Mundial de la Salud –OMS, no se ha identificado ningún mecanismo biológico que muestre una posible relación causal entre la exposición a campos electromagnéticos y el padecimiento de alguna enfermedad.


En ese sentido, la OMS estableció bajo el principio de precaución, unos límites de campo electromagnético, catalogados como seguros para la salud humana, siendo el 100% el máximo valor permitido.


En Colombia, la Agencia Nacional del Espectro hace un continuo monitoreo del nivel de estos campos electromagnéticos en todo el país. Las últimas mediciones realizadas durante el 2013 (11,5 millones de mediciones) arrojaron que las estaciones de telefonía móvil cumplen con los límites recomendados por la OMS, y que incluso están muy por debajo de alcanzar ese límite (en promedio 1,8% del valor máximo).



Mito: las antenas de telefonía móvil podrían estar a las afueras de la ciudad.


Realidad: según el Director de la ANE, Oscar Giovanni León Suárez, no es técnicamente posible tener antenas de telefonía móvil a las afueras de las ciudades. Esto debido a que la telefonía móvil está diseñada para operar con bajas potencias y las antenas deben instalarse cerca a los usuarios, al igual que ocurre con el alcantarillado o la tubería del agua. Las únicas antenas que deben estar afuera de las ciudades son las de las emisoras de radio y televisión que utilizan altas potencias de operación. Para entender esto, las antenas de telefonía móvil utilizan entre 25 y 40 watios mientras la radio y tv utilizan potencias típicas de 10.000 a 15.000 watios.


Mito: entre más antenas de telefonía móvil hay en la ciudad, estoy más expuesto a las ondas electromagnéticas.


Realidad: las últimas mediciones de campo radioeléctrico realizadas por la ANE arrojaron que las ciudades con mayor cantidad de antenas de telefonía móvil tenían un menor nivel de campo electromagnético, como es el caso de Medellín. Por el contrario, en ciudades como Bogotá y Cali donde se ha restringido la instalación de antenas de telefonía celular, el nivel de campo es mayor.


Técnicamente esto se explica, debido a que cada estación base tiene una capacidad de usuarios y una cobertura asociada, por lo cual, si la cantidad de usuarios aumenta, es necesario incrementar el número de antenas. Si esto no sucede, los teléfonos móviles deben aumentar su potencia para poder comunicarse con otras antenas que sí tengan capacidad de emitir señal.



“En conclusión, estos resultados evidencian que si hay más infraestructura de telefonía móvil, menor es la intensidad de campos radioeléctricos. Esto, debido a que la potencia que emplean los equipos debe disminuir cuando hay más antenas que permitan la comunicación entre usuarios”, explicó el Director de la ANE, Oscar Giovanni León Suárez.


Quienes estén interesados en revisar con mayor detalle las mediciones de campo electromagnético realizadas por la ANE, pueden hacerlo a través del siguiente enlace:

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