La apuesta de Bogotá contra la ilegalidad del espectro

Para contrarrestar los efectos de la ilegalidad, la Agencia Nacional del Espectro enfoca sus esfuerzos a través de la estrategia “ANE en las regiones”, la cual está orientada al fomento del buen uso del espectro y la socialización de las características o parámetros técnicos bajo los cuales pueden y deben operar los usuarios en las bandas de uso libre en el país.

Teniendo en cuenta lo establecido en el artículo 75 de la Constitución Política, que consagra que el espectro electromagnético es un bien público inajenable e imprescriptible sujeto a la gestión y control del Estado, la ANE pone en marcha modelos y estrategias de vigilancia y control, que permiten adelantar investigaciones por infracciones al régimen del espectro, ya sea por uso ilegal, como la clandestinidad, o por cambio de parámetros técnicos.

Teniendo en cuenta lo anterior, la ANE trabaja en la construcción de un modelo preventivo, con el fin de capacitar a la ciudadanía, personas naturales y jurídicas y a las administraciones de las entidades territoriales, en el uso legal del espectro radioeléctrico y la importancia del despliegue de infraestructura para gozar con servicios de telecomunicaciones con calidad óptima.

Los objetivos de estas estrategias radican en generar cambios de comportamiento de los usuarios, evitar la imposición de sanciones de carácter administrativo y lograr que los ciudadanos en general, hagan uso adecuado de este recurso limitado, evitando así, la generación de interferencias, que impactarán los servicios de telecomunicaciones como son la telefonía móvil celular o la radiodifusión sonora

Estas capacitaciones se han enfocado a las regiones donde se han detectado altos índices de clandestinidad, por lo que la política preventiva se encuentra orientada a las 20 Juntas Administradoras Locales de Bogotá y la Conferencia Episcopal a través de las arquidiócesis ubicadas en las diferentes regiones del territorio nacional.